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Bienes de interés cultural de La Zaida

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Ayuntamiento de Alborge (Zaragoza) Ayuntamiento de Sastago (Zaragoza)
Ayuntamiento de La Puebla de Hijar (Teruel) Ayuntamiento de Azaila (Teruel)
 
Ayuntamiento de Alforque (Zaragoza)  
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 
   
   
   
   
 
 
 
 
 
Yacimiento Arqueológico de La Torraza
El yacimiento arqueológico de La Torraza hay importantes restos arqueológicos con restos de una antigua fortaleza romana.

La Torraza está considerada popularmente como un castillo de origen musulmán. En la actualidad quedan restos muy degradados de un recinto rectangular de pequeñas dimensiones, junto a los que se alza una construcción moderna de planta circular.

Está realizada mediante obra muy tosca, con cantos de piedra insertos en una muy abundante masa de yeso con guijarros. Los muros son muy gruesos, de aproximadamente 1,5 m de anchura. Las zonas superiores se encuentran arrasadas, quedando únicamente los arranques de los muros, hasta una altura máxima de 2,5 m.

El recinto cuenta con una abertura de acceso en el extremo de uno de los lados largos, consistente en un simple hueco. Puede ser de construcción posterior y fruto de una reutilización de los restos del edificio.

 
 
 
Casa de los Ximénez-Cerdá
Casa de los Ximenez-Cerdá de La Zaida

La Casa de los Ximenez-Cerdá de La Zaida está situada adosada a la iglesia parroquial por uno de sus laterales. Se trata de un edificio de grandes dimensiones, en estado de ruina. No pudo accederse a su interior, por encontrarse cerrado. Al exterior no presenta excesivos elementos de interés, salvo su gran tamaño, excepcional en un territorio donde las casas suelen ser de pequeñas dimensiones. Está construida en mampostería, con las cubiertas de teja parcialmente hundidas, con una distribución de vanos muy irregular. Según fotografías publicadas, en el interior, en la zona de acceso hay un zaguán de grandes dimensiones, con dos puertas laterales hacia dependencias del interior, una de pequeño tamaño en arco de medio punto y otra de mayores dimensiones en arco apuntado.

 
 
 
Iglesia de San José
Iglesia de San José de La Zaida
La iglesia de San José de La Zaida es una construcción muy sencilla, de una sola nave, con cabecera recta y torre a los pies. Todo el hastial de los pies y el costado del Evangelio se encuentra rodeado por una edificación más baja, que en el frente desempeña la función de pórtico y en el lateral, con acceso independiente, de dependencias parroquiales auxiliares. En el exterior destaca, aparte de la torre, el alero de ladrillo, escalonado mediante dos hileras de piezas dispuestas en esquinilla. El pórtico se abre mediante una puerta en arco de medio punto, flanqueado por dos vanos de menor altura, también de medio punto. La portada presenta forma similar, con dovelas que se prolongan alternativamente para otorgarle una imagen dentada de carácter decorativo. Apea en ménsulas molduradas y jambas de sillería sin decoración.

Junto a la portada se encuentra empotrado un escudo realizado en mármol negro. Cimado por corona ducal y orlado por lambrequines vegetales de labra muy plana, el escudo propiamente dicho es cuartelado. Presenta en cantón diestro, en jefe, cuatro barras verticales; cantón siniestro, en jefe, dos cuadrúpedos, aparentemente osos; cantón diestro, en punta, cadena; y cantón siniestro, en punta, cuatro barras verticales. El timbre es una corona ducal. Según placa conmemorativa situada en la parte inferior, corresponde a los duques de Villahermosa, pues la duquesa sería señora de La Zaida; la referencia en la placa a la fecha de 1720 (como momento de realización de testamento del duque), concuerda estilísticamente con el escudo, que puede considerarse contemporáneo.

El interior presenta nave única de tres tramos y cabecera recta, sin solución de continuidad respecto a la nave. Se cubre con bóveda de cañón con lunetos, sobre entablamento de estuco moldurado. En los paramentos del primer y segundo tramo de la nave se abren arcosolios en arco de medio punto, con el trasdós moldurado en yeso, separados entre sí por pilastras toscanas adosadas.

 
 
 
Casa de las Norias

La Casa de las Norias es un sistema compuesto por un azud y el conjunto llamado en el pueblo Casa de las Norias, compuesto de un molino y caja de norias, que en la actualidad se encuentran muy alterados respecto a su estado original.

Mantiene las características habituales que presentan en la zona este tipo de sistemas hidráulicos: un azud de considerable longitud, dispuesto en diagonal al cauce del río, deriva progresivamente el caudal hacia un estrecho punto donde se encuentra la caja de la noria y el molino.

Las norias elevaron el agua entre 12 y 14 m para depositarla en un acueducto que corre elevado en su inicio hasta alcanzar el nivel deseado, prosiguiendo luego el riego por desnivel mediante un sistema de acequias.

Como la mayor parte de estos conjuntos cayó en desuso durante el siglo XX y se instaló una bomba a motor de elevación de agua.

Aprovechando la infrestructura creada recientemente se ha construido una pequeña central eléctrica, para lo cual ha sido necesario romper los último metros del azud y prolongarlo hasta la nueva instalación

 
 
 
Tejar

El Tejar es una gran construcción de planta rectangular, de tres niveles en altura, destinada a una producción masiva de ladrillos y tejas.

Tiene en sus proximidades otro edificio de menor tamaño, sin interés arquitectónico, que parece haber estado relacionado y haber sido usado como almacén para el barro y quizá como lugar de preparación del mismo.

El tejar propiamente dicho se distribuye en tres alturas: una inferior, subterránea, donde se realizaría el fuego (no localizado y según un sistema que no ha podido averiguarse) y que contaba con unas galerías subterráneas para la propagación del calor comunicadas por aberturas con las cámaras. A nivel de tierra se encontraba la estructura en la que se ubican las cámaras de cocción. Sobre ella había una plataforma en la que se elevaba una construcción de adobe y aparente cubierta a dos aguas, que ha desaparecido casi en su totalidad.

Actualmente solo es completamente visible la zona intermedia. Es una construcción rectangular de grandes dimensiones, delimitada por muros de tapial y con su interior relleno de tierra, en la que se horadan dos galerías paralelas a lo largo de toda la longitud de la obra; tienen una embocadura en arco de medio punto (que debía de cerrarse en el momento de la cocción) y están separadas entre sí por una pared medianera que se interrumpe al fondo para comunicar las galerías entre sí. Contaba también con otras aberturas para la carga en los muros laterales (cinco en cada lado), pequeñas puertas en arco de medio punto, de un metro de anchura, abiertas cada cinco metros.

Resulta de interés el sistema de entrada y salida del calor, bien visible en las mencionadas galerías.

El interior de estas se encuentra revestido con ladrillo refractario. Por su parte inferior están recorridas por las conducciones de transmisión del calor, el cual penetra a las galerías por huecos circulares abiertos en la parte baja de los muros laterales. En la parte superior hay unas hendiduras que conectan con chimeneas abiertas al exterior para la refrigeración y ventilado del interior. Son muy numerosas, dispuestas cada 70 cm en una hilera de tres chimeneas (en los dos laterales y en la parte central de la bóveda). Una de estas hendiduras y la chimenea que la remata puede verse perfectamente en la embocadura de las galerías: la chimenea es cilíndrica, de ladrillo y con un remate hemiesférico. Contaban en su parte superior con una placa de hierro y una varilla que permitía abrir, graduar y cerrar la salida de calor. En principio debieron de servir para controlar la temperatura en el interior del horno e intervendrían en el proceso del enfriado al final de la cocción.

Estas chimeneas, con su mecanismo de regulación, desembocan en la parte superior de la plataforma que se encuentra sobre el horno. Por los restos conservados, parece que esta plataforma estaba cerrada por muros de adobe y cubierta. Desde aquí se controlaría el proceso de cocción; quizá esta zona tuviera otras utilidades que la ausencia de restos y testimonios orales impide concretar.

Tanto por su tamaño como por la complejidad de su construcción y lo relativamente complicado de su funcionamiento, este tejar constituye un modelo más evolucionado que otros tejares contemporáneos de la comarca (como el tejar de Moscardo de Escatrón, también inventariado), estando destinado a una producción industrializada de materiales cerámicos.

 
 
 
Peirón de la Virgen (BIC)
El peirón de la Virgen está situado en el camino viejo que llevaba hasta la barca de paso a Alforque y junto a las ruinas del viejo fortín o castillo que defendía el paso.
 
 
 
Peirón de Santa Bárbara (BIC)
El peirón de Santa Bárbara está situado en el sentido de la salida a Zaragoza, en el camino al monte.
 
 
 
Peirón de San Roque (BIC)

El peirón de San Roque está situado en la plaza junto a la carretera general que atraviesa la localidad. Se trata de guarda la imagen de su patrono y la de la Virgen que se rescató del situado en el camino viejo de Alforque.